sábado, 25 de septiembre de 2010

Piedras (1)

  Y así empieza la paz, Piedra, con una palabra en la mano con la que se toma la moneda.

  Así empiezan, Piedra, ciertos rescoldos que tu pecho cuida: el peso de la luz que sube y aletea.

  Así acaba la distancia, de todos modos, Piedra, de castigo en cuenco, de enigma en ancla. Vuelves a ser santa, luna, descalzo fuego y espalda blanca, caza.



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