sábado, 8 de enero de 2011

Ombligo

  Aquí empieza una historia: en la huella de los vínculos. El indicio del comienzo de nuestro tiempo: el que tenemos para elegir ser felices o cobardes, infelices o valientes, para conocer y cumplir nuestro destino.
 
  Es la marca del primer vínculo que el cuerpo escribe cuando llega a la vida. El sitio del sustento. Por eso, es todas las puertas del amor. Y cuando encuentra a otro, como las piedras, puede encender fuego.

  Hermosa huella, pozo y abrazo.
  Hermosa huella del tiempo y la pertenencia a las generaciones que nos forman.

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